Las pruebas A/B, también conocidas como pruebas de división, es un método de comparar dos versiones de un sitio web o cualquier experiencia para determinar cuál tiene mejores resultados o desempeño.

En general,  las pruebas A/B se enfocan en mejorar la tasa de conversión, ventas, y la experiencia del usuario, pero pueden ser utilizadas para probar cualquier cosa como logos, tipografía, imágenes, etc.

Este método utiliza data y estadísticas para validar si los cambios son beneficiosos o no.

Pruebas A/B - Ascenso

Correr pruebas A/B que comparan una variación con una una experiencia actual te permite hacer preguntas acerca de los cambios de tu sitio web o app y luego recolectar data del impacto de ese cambio

Hacer pruebas de esta manera remueve todas las conjeturas de optimizar tu sitio web ya que permite tomar decisiones basadas en data y cambiar las conversaciones de “yo pienso” a “yo se”. Al medir el impacto que estos cambios tienen en tus métricas y resultados, puedes asegurarte que cada cambio que hagas produce resultados positivos reales.

¿Cómo funcionan las pruebas A/B?

En una prueba A/B, tu tomas el sitio web o la pantalla de tu app y la modificas para crear una segunda versión de esa pantalla. Este cambio puede ser tan simple como el color de un botón o tan complicado como el rediseño completo del flujo de información. Luego, la mitad del tráfico que la accede ve la pantalla original (lo que se conoce como muestra “control”) y la otra mitad ve la versión modificada, o mejor conocida como variación.

Mientras se le muestran las distintas pantallas a las visitas, su comportamiento o “engagement” con el contenido (y el objetivo de la pantalla) y sitio en general cambia. Se recolecta data acerca de este comportamiento y se analiza a través de un motor estadístico que te determina si el cambio es positivo, negativo, o neutral.

Como funcionan las pruebas A/B

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